Ingeniero aeroespacial por la Universidad Carlos III de Madrid. Antes pasé por la Politécnica, y antes de eso por Industriales. Cambié de carrera dos veces, así que conozco bien las trampas del camino.
Fui vicepresidente de SAETA, la asociación de aeronáutica de la UC3M que diseña y fabrica drones de ala fija. Dirigí el proyecto de un ala volante que quedó segunda en el XtraChallenge, con la mejor velocidad de la competición, y que fue la primera ala volante de Europa capaz de volar sin estabilización electrónica: solo con física.
En Relaciones Corporativas de esa misma asociación conseguí cinco patrocinios. Eso me enseñó algo que no se aprende en clase: qué buscan las empresas en un ingeniero junior.
Doy clase desde 2023 y fundé PM Academy en 2024. Más de 150 alumnos han pasado por aquí.
A los catorce años me mudé con mi familia a Cary, en Carolina del Norte. Iba a un instituto público americano y jugaba al hockey hielo en la cantera de los Carolina Hurricanes, un equipo de la NHL.
De allí me traje dos cosas: la idea de estudiar Aeroespacial y una forma de entender la enseñanza muy distinta a la de aquí.
Volví, y en cuarto de la ESO empecé a competir en liga nacional. Las notas bajaron. En primero de bachillerato era capitán de mi equipo y arrastraba una base floja de la ESO; me costó muchísimo llegar al 8,8.
Y entonces llegó segundo.
Primer trimestre: siete de media y una crisis de ansiedad por la presión de subir nota. Estudiaba todos los días. No servía de nada.
Llegó el confinamiento, se cancelaron los finales y me quedé solo con el temario. Fue lo mejor que me pasó. Sin nadie marcándome el ritmo tuve que inventarme una forma de estudiar que funcionara. Terminé con un 9,5.
Media de bachillerato 9,18 y nota de acceso 12,9. No me llegó. Me quedé fuera de Aeroespacial en la Carlos III y entré en la Politécnica.
Ahí es donde esto se vuelve útil para ti.
Primero de carrera: aprobé todo menos Física I y Física II. Yo, que en bachillerato iba bien en Física. Y no fui el único: eran masacres generalizadas.
Tardé un tiempo en entender por qué. El método que te lleva a un 9,5 en bachillerato no aguanta el volumen ni la abstracción de la carrera. Nadie te avisa, y tú concluyes que el tonto eres tú.
Me pasé a Industriales en la Carlos III para subir media y cambiarme a Aeroespacial. Lo conseguí por los pelos.
En segundo entré en SAETA. Y en tercero empecé a dar clase en academias, que es de donde salió todo esto.
Porque he estado en los dos lados. El que estudiaba mucho y suspendía, y el que encontró la forma. Y porque me he quedado fuera de la carrera que quería por décimas.
La vida de un ingeniero no es la selectividad. Ni siquiera es la universidad. Aprobar y acumular certificados no debería interponerse entre tú y llegar a ser bueno en esto.
Pero la nota hay que sacarla. Y esa parte sí te la puedo resolver.
Dime tu curso, la asignatura que se te atraganta y la nota a la que quieres llegar. Con eso te digo si te puedo ayudar y cómo, sin rodeos.
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