Saltar al contenido
PMAKDMY
Método

Estudiar más horas no sube la nota

Lo sé porque me pasó. Primer trimestre de segundo: siete de media. Estudiaba todos los días. Terminé el curso con un 9,5 y estudiando menos horas. Lo que cambió fue el método.

La creencia que te están vendiendo

«Si has suspendido es que no has estudiado bastante.» Te lo dice el profesor. Te lo dice tu padre. Te lo acabas diciendo tú.

Y entonces haces lo único que sabes hacer: meter más horas. Relees los apuntes. Subrayas otra vez. Te haces un resumen del resumen.

Llega el examen y te quedas en blanco. Otra vez.

Por qué está equivocada

Porque leer no es estudiar. Leer es reconocer. Y reconocer da una sensación de dominio que se cae en cuanto te quitan el folio delante.

Tu cerebro olvida lo que no se le pide de vuelta. Si nunca recuperas la información sin mirar, no la estás fijando: la estás visitando.

¿Y sabes qué es lo peor? Que en la PAU de 2026 eso ya ni siquiera te salva.

El examen es competencial. Ya no te ponen el problema que viste en clase con otros números. Te ponen un contexto que no has visto nunca y esperan que sepas qué dato te lleva a qué herramienta y qué herramienta te lleva al resultado.

Quien estudia memorizando tipos de problema llega al examen y no encuentra el suyo. Y no lo encuentra porque no está.

Qué hacemos en su lugar

Cinco cosas. Ninguna te va a sonar a consejo de folleto.

  1. Folio en blanco antes que apuntes

    Empiezas por escribir lo que recuerdas sin mirar nada. Duele, y por eso funciona: lo que no sale es exactamente lo que no sabes. Los apuntes se abren después, solo para tapar los huecos.

  2. Clasificar por lo que pide, no por el capítulo

    Un problema no se resuelve porque sea «del tema 4». Se resuelve porque te dan un dato y ese dato solo lleva a una herramienta. Entrenamos ese salto, que es lo único que el examen competencial va a premiar.

  3. Corregirte con el criterio oficial

    No con tu opinión de si estaba bien. Con la plantilla real del corrector, viendo dónde está cada punto. La mayoría descubre que pierde nota en sitios que ni miraba.

  4. Un registro de errores recurrentes

    Cada fallo se apunta y se clasifica. Al mes ves que no cometes cien errores distintos: cometes cuatro, una y otra vez. Se atacan esos cuatro y la nota se mueve.

  5. Cronómetro sobre lo que más puntúa

    Antes de empezar sabes cuánto vale cada pregunta y cuánto tiempo le toca. Se acabó llegar al último ejercicio, el que más puntúa, con seis minutos y las manos temblando.

La prueba

No te lo cuento de oídas. Segundo de bachillerato, año del confinamiento. Primer trimestre: siete de media, con crisis de ansiedad incluida por la presión de subir nota.

Se cancelaron los finales y me quedé solo en casa con el temario. Tuve que aprender a estudiar sin nadie que me marcara el ritmo.

Acabé el curso con un 9,5 de media. Media de bachillerato: 9,18. Nota de acceso: 12,9.

Y ojo, porque aquí viene lo importante: no entré donde quería. Me quedé fuera de Aeroespacial en la UC3M y acabé en la UPM.

Al año siguiente suspendí Física I y Física II. Yo, que en bachillerato iba bien en Física. Ahí aprendí la otra mitad de esto: el método que te sirve en bachillerato no te sirve en la carrera, y nadie te avisa.

Cuéntame en qué punto estás

Dime tu curso, la asignatura que se te atraganta y la nota a la que quieres llegar. Con eso te digo si te puedo ayudar y cómo, sin rodeos.

¿Una duda antes? Escríbeme por WhatsApp.